Ur-Cosmi Universo Primitivo


Ur Cosmi son imágenes que comentan sobre una visión personal del universo, es una conjunción entre el prefijo alemán que designa algo muy antiguo, originario y primitivo, y otra palabra latina que significa cosmos o universo, en ese sentido la presente exhibición orbita entre ideas del principio del universo y sobre representaciones antiguas del universo.

Aby Warbug al describir parte del pensamiento de los Indios Pueblo, presenta una forma de vivir entre el mundo de la lógica y el de la magia, y su instrumento de orientación es el símbolo. Entre el hombre salvaje (el del pensamiento mágico) y el hombre racional (el del pensamiento científico), se sitúa el hombre de las interconexiones simbólicas (Warbug, 2008)  es así como entiendo esta producción que no exige un rigor académico sobre un entendimiento del cosmos, si no una asociación simbólica dónde la importancia radica en la interconexión que se hace de las estrellas, de los planetas y de los fenómenos astronómicos con un fenómeno social o psicológico, por ejemplo, presenciar el movimiento de una estrella fugaz es preludio para pedir un deseo para vida, o la alineación de los planetas interviene en el estado de ánimo de un grupo de individuos.

Una pregunta constante en el pensamiento de la humanidad es de dónde venimos, cuándo y cómo surgen las cosas, “¿qué es el génesis?” en su más esencial reflexión.  Según el pensamiento cientificista existe un momento llamado Big Bang que acusa un principio que originó el universo y anticipa su final, un Big Crunch. Para el cristianismo existe un momento en el que Dios creó el todo, se hizo la luz, el mar, la tierra y el cielo. Innumerables son las representaciones que existen sobre esta idea, entre ellas se encuentran las que realiza el astrónomo Robert Fludd (1617) en Utriusque Cosmi, fuente importante e influencia  evidente para que la composición formal de esta narración que propongo sea circular, haciendo una sutil transición también hacia lo prehispánico, específicamente la percepción Maya y Nahua, donde la quietud, el silencio y el agua precedían a la luz, continuando su multiplicación hacía 13 cielos y 9 inframundos que separaron al cielo de la tierra. 

Manifestó en esta interpretación contemporánea lo que vemos en el "cielo" es consecuencia de lo que vemos en nuestro contexto histórico, es decir los cielos y los inframundos que se conjugan en un mismo espacio de percepción que es la de un humano o un conjunto de humanos en un momento dado, lo portentoso de la naturaleza y lo asombroso de la violencia nos invaden en esta contemporaneidad tan alejada del origen, ese origen idealizado, inaccesible e incluso desesperante por ser pensado inexistente, en resumen, sobre este punto propongo una Geografía Mítica, moldeada por elementos humanos.

Mircea Eliade entendía la discusión planteada y el experimento de pensar sobre lo que consideramos el objeto de esta serie que presento;

  •  En un <<Mundo>> compuesto por miles de millones de galaxias… todos los argumentos clásicos a favor o en contra de la existencia de Dios me parecen ingenuos e incluso infantiles. No creo que, por el momento, tengamos derecho a discutir filosóficamente. El problema en sí debe dejarse en suspenso tal como está. Debemos contentarnos con certezas personales, con apuestas basadas en sueños, con adivinaciones, éxtasis, emociones estéticas. Esto es también un modo de conocer, pero sin argumentos... (1965)

La forma en que sugiero debe ser tomada es a través de un “conocer sin argumento”, no necesariamente sin antecedente ni historia, sino a través de alegorías en el arte, ciencias caducas y taxonomías ahora       rechazadas.


A través de lo que se encuentra en un borroso principio de los tiempos que desenterramos ya opaco pero que reordenamos y pulimos, incluso reconstruimos sin autorización científica ni divina.